Y ahora…, ¿qué hacemos con las pantallas?

Facebook
Twitter
LinkedIn
Telegram

No hay duda, estos días están siendo un verdadero reto para todas las familias. Nuestra dinámica diaria ha cambiado radicalmente:  Estamos confinados en casa, teletrabajamos de la mejor manera posible para no perder el trabajo a la vez que preparamos comidas, cenas, limpiamos la casa y ayudamos a que nuestros hijos hagan las tareas escolares que les han propuesto…

Además, es probable que tengamos cierto cargo de conciencia cuando, de manera inevitable, nuestros hijos están abusando de tele, tabletas, videoconsolas… para poder darnos el espacio y tiempo que necesitamos para poder hacer todo aquello que debemos. Hay una parte inevitable en todo ello, pero no podemos perder de vista que siempre podemos adaptarnos a los nuevos tiempos y a las circunstancias que estamos viviendo, mirando, siempre, lo mejor para nuestros hijos. 

Por este motivo, os propongo una serie de recomendaciones que nos puede ayudar a enfocar esta nueva realidad de la mejor manera posible.

Como sabéis, todos los psicólogos, médicos y expertos recomendamos que los niños no estén más de media hora al día conectados a este tipo de aparatos, ya que tienen algunos aspectos que los hacen perjudiciales, fundamentalmente la adicción que generan. Pero está claro que esto no lo hemos recomendado en momentos de cuarentena como este y debemos darle una vuelta de tuerca.

 Podríamos decir que hay “pantallas” más adaptadas que otras: 

  • Para ver la tele, siempre es mejor una película que series puntuales. Cuando un niño ve una película, tiene que prestar atención a una trama, con una temática concreta, con un inicio y final que se alarga en el tiempo durante una hora y media. En cambio, las series duran un tiempo mucho menor, entre 5 y 20 minutos la más larga, son muy cambiantes,  con una estimulación mucho mayor y sin que el niño tenga necesidad deprestar tanta atención a lo que se expone. 

Por tanto, con respecto a la televisión es mejor elegir películas en consenso, todos la misma, adaptadas a la edad media de nuestros hijos. 

  • A la hora de utilizar videoconsolas o tabletas, siempre es más recomendable utilizar una videoconsola en la que se puedan jugar a juegos en familia todos los hermanos juntos, que no juegos individuales en los que cada uno está con su smartphone o tableta de manera aislada y con una serie de gráficos e imágenes que cambian a una velocidad tan vertiginosa que hace que la estimulación sea tan elevada de nuestro cerebro nos haga complicado motivarnos posteriormente para hacer una hoja de operaciones o leer un libro.

Por supuesto, debemos elegir bien los juegos. No es lo mismo juegos de aventuras y cooperativos en los que nuestros hijos tienen que trabajar las habilidades sociales con sus hermanos que a juegos individualistas, de guerra o agresivos. 

Me gustaría resaltar que existen de falsos mitos con respecto al uso de videojuegos como por ejemplo que los videojuegos afectan a la atención, o que influyen en que los niños sean más agresivos (no es así siempre y cuando sean videojuegos adaptados a la edad). No hay estudios científicos que lo evidencien en el marco que lo estamos planteando. 

Por último, os propongo una serie de datos a tener en cuenta de cara a vuestro día a día de confinamiento con vuestros hijos: 

  • Restringir los horarios: Es importante que nuestros hijos sepan que tienen un horario, y no salirse del mismo para evitar generar llegar a la adicción. 
  • Los videojuegos sí influyen negativamente si se utilizan por las noches ya que pueden provocar trastornos del sueño, somnolencia diurna… 
  • Siempre que podamos, es mejor que juguemos a juegos de mesa, realicemos ejercicio físico en casa… que no conectarnos a la tele, consolas o tabletas. Estas últimas sólo en momentos muy concretos (tratad de unirlos a vuestros momentos de trabajo en los que necesitéis estar concentrados). 

Y recordad, no tengáis dudas, lo estáis haciendo lo mejor posible y eso es lo más importante. Utilicemos el sentido común y hagamos lo que podamos mirando, siempre, lo mejor para nuestros hijos. Estamos viviendo un momento histórico que nos está obligando a sacar lo mejor de nosotros y a abrir la mente a nuevos caminos tanto profesionales como familiares. No os quepa duda de que somos capaces de aprender y crecer en estos tiempos de incertidumbre.

¡Mucho ánimo! 

Facebook
Twitter
LinkedIn
Telegram

No te pierdas nada, suscríbete

Artículos relacionados

Photo by Jessica Rockowitz on Unsplash

3 claves para el Acompañamiento Educativo

La tarea educativa por excelencia es ayudar a nuestros hijos a que sepan buscar, preguntarse y descubrir el sentido de su vida. Nosotros podemos ayudar a nuestros hijos a obtener la oportunidad de redescubrirse, de que hagan un viaje constante por su vida personal.

¿Qué maestro quiero ser?

Educar es mirar al infinito y querer llegar a él cada día aún sabiendo que es imposible. Sólo el hecho de quererlo e intentarlo nos ayuda a avanzar y avanzar y avanzar. ¡A descubrir! Porque el camino educativo no es nada más que ir descubriendo aquello que es un bien para el otro.

Deja un comentario